Un juego que roza la perfección.

Estamos acostumbrados a que lo juegos más importantes del año salgan en las primeras dos semanas de noviembre, y prácticamente con eso dar terminado el año, dejando diciembre para "juegos más del montón"
Personalmente, pensé que así pasaría con la tercera parte de Far Cry: un juego que lucía muy bien en un inicio, pero con el paso de los meses, nos mostraban un juego que pretendía abarcar muchos detalles, y que posiblemente solo quedarían como buenas ideas. Si a eso añadimos un par de retrasos en la fecha de salida que mandaron al juego hasta diciembre, un mes bastante extraño para lo que podría ser un juego muy importante de Ubisoft. Por fortuna, los desarrolladores del juego me demostraron el buen trabajo que realizaron, que incluso se convirtió en la sorpresa del año.











