El renacer de una de las sagas más emblemáticas del mundo de la velocidad.

Fue hace alrededor de un año cuando salía a la luz la anterior entrega de Need for Speed llamada The Run. Un juego que no fue especialmente bien recibido por la crítica, y que en general dejó en su momento una sensación de limitación por el potencial que en un principio mostraba y que terminó por no concretarse en un título que sobresaliera.
Pero EA está dispuesto a mantener viva una de las sagas más emblemáticas del mundo de la velocidad. Y quién mejor para lograr tal propósito que un estudio maestro en el género automotor: Criterion. Este equipo británico, célebre mayormente por su trabajo en la serie de Burnout –ni más ni menos-, es el elegido para, de alguna forma, sacar del último bache a la franquicia de Need for Speed, recordando que ya antes había trabajado en esta serie con el desarrollo de Hot Pursuit. Una interesantísima apuesta de la empresa estadounidense que pinta muy bien.



