The Binding of Isaac es un título exclusivo para PC y Mac que nos muestra a Isaac, un niño que vive con su madre sin preocupaciones mientras ella pasa todo el tiempo viendo la televisión, hasta que un día ella comienza a oír una voz que le ordena que para probar su fe, debe de sacrificar a su hijo. Isaac aterrado se encierra en su cuarto y descubre una entrada secreta en el piso, y sin tiempo que perder decide saltar y llegar al fondo del calabozo para poder salir con vida. En el camino habrá varios monstruos y creaturas que intentarán evitar que Isaac avance, así que para derrotarlos habrá que hacer uso de nuestras poderosas…. ¿lagrimas?
Como te podrás dar cuenta, este es un juego en el que la historia no se toma para nada en serio, ya que es sólo una excusa para crear una atmosfera medio ridícula y medio perturbadora en la cual se desenvuelve el personaje principal. En este título se maneja una vista por arriba, en la cual se controla a Isaac mientras investiga de un cuarto a otro buscando la manera de llegar a los pisos más bajos.
Los controles son de lo más sencillos: con las teclas W, A, S y D se controla el movimiento mientras que con las teclas de dirección se dispara, similar a los controles de un tanque. Con la tecla E o SHIFT se utilizan las bombas, las cuales aunque pueden usarse para derrotar enemigos, cumplen la principal función de destruir rocas para obtener objetos y en ocasiones abrir muros falsos para entrar a cuartos secretos. Hay tres tipos de objetos distintos que pueden ayudarnos (o en ocasiones perjudicarnos) los cuales se pueden encontrar al vencer a los jefes, abrir puertas o cofres, usando llaves esparcidas en el calabozo, o comprándolos en ciertas tiendas usando centavos que en ocasiones se obtienen de los enemigos.
Los primeros son objetos que mejoran los parámetros, que son la cantidad máxima de vida que podemos tener, la velocidad de movimiento, la velocidad de disparos, la distancia de los disparos o el poder de ataque. En ocasiones también brindan una ventaja o habilidad permanente como un compañero que dispara cuando nosotros lo hacemos o cambiar el tipo de disparos por algún otro que sea más poderoso, pueda cargarse para hacer más daño, o pueda atravesar a varios enemigos a la vez.
Los segundos son objetos especiales con distintos efectos, como detener el tiempo brevemente o crear un campo de fuerza que repele a los enemigos. Estos se usan con la barra espaciadora y se pueden usar varias veces, pero se necesita eliminar enemigos para recargarlos.
Los terceros son las píldoras o las cartas del tarot que se activan con la tecla“Q”. Estos últimos son los más interesantes ya que pueden tener efectos benéficos como sanar la energía o eliminar a los enemigos del cuarto, o bien pueden disminuir los parámetros o regresarnos al principio del piso. Difieren en que mientras las cartas tienen un efecto fijo las píldoras siempre tienen un efecto al azar.
Hay ocasiones en las que en un cuarto hay un objeto que puede ayudarnos a cambio de algo; máquinas tragamonedas que pueden o no dar un objeto al azar, máquinas de donar sangre que reducen nuestra energía a cambio de monedas, mendigos que piden un par de monedas y pueden dar bombas, llaves, o incluso objetos de mejora o armas, y en especial una estatua con un demonio, el cual, a cambio de realizar un pacto de sangre (o lo que es lo mismo, reducir permanentemente tu energía) puede otorgar habilidades o armas muy poderosas como bombas teledirigidas o el poder volar por encima de los precipicios.
Este título se divide en capítulos que consisten en dos pisos cada uno. Al principio solo hay 3 capítulos con un cuarto accesible en cuanto se acaba el juego por primera vez, y un quinto accesible sólo después de acabar el juego en 10 ocasiones. La principal característica es que maneja una estructura de niveles totalmente al azar: cada vez que jugamos los pisos se generan de una manera distinta con lo cual se genera un valor de novedad cada vez que se juega ya que siempre es diferente, y es ésta su principal característica, la que define el resto de la experiencia.
Los gráficos son muy simples, con colores planos y simples usando bordes negros y gruesos que asemejan dibujos hechos con crayolas o lápices de color, los cuales son muy similares a juegos o animaciones flash, lo cual tiene sentido, ya que este juego originalmente estaba diseñado para ser un juego flash en el portal de Newgrounds en el que está disponible la versión demo.
La música es muy buena, aunque no hay mucha variedad, ya que sólo hay alrededor de 10 canciones, pero son muy buenas y generan un sentimiento de aprehensión y ansiedad mientras recorremos los niveles temerosos de qué es lo que contendrá el próximo cuarto. ¿Sera acaso una tienda? ¿Un cofre? ¿Será un grupo de enemigos difíciles o incluso un mini jefe? ¿Podría incluso estar vacío?
Este es el mayor encanto del juego ya que no contento con tener una dificultad elevada, solamente otorga una vida. Nada de continues, nada de oportunidades extra, en cuanto mueres tienes que volver a empezar desde el principio, perdiendo todos los objetos y mejoras que hayas obtenido, y mientras que éste es claramente un tributo a los videojuegos de la vieja escuela y se vuelve adictivo e interesante para algunos, para otros es motivo de gran frustración ya que su principal característica es su mayor punto en contra.
Si se tuviese que describir The Binding of Isaac con una sola palabra seria “incertidumbre”. Los enemigos son generados al azar, los objetos son generados al azar, los cuartos, los jefes, los objetos que uno puede comprar, las píldoras que uno puede usar, todos son generados al azar, y no puedes evitar tener que hacer una apuesta cada vez que cruzas una puerta para ver qué hay más adelante. Este es un juego cuyo diseño combinado con dificultad hacen que en varias ocasiones se sienta injusto y en cierto sentido lo es; para poder acabarlo no importa tanto la habilidad del jugador, sino qué tanta suerte tuvo al momento de obtener los mejores objetos y mejoras, o enfrentar a los jefes más fáciles o poder encontrar un objeto valioso en una tienda y el dinero suficiente para comprarlo. El hecho de que dependa tanto de la suerte demerita la habilidad del jugador y causa enorme frustración cuando haz jugado por varios pisos, estas por enfrentar a un jefe y no has encontrado ni un solo corazón para recuperar energía, cuando la última vez que lo jugaste encontraste montones de corazones y objetos para recuperar energía; o cuando encuentras demasiadas monedas pero no has podido hallar ninguna tienda. En una ocasión realicé un pacto y reduje mi energía a 1 corazón a cambio de un arma sólo para encontrarla dos cuartos más adelante. Estas situaciones aunadas a una curva de dificultad que aumenta de forma muy súbita cada nuevo capítulo, desanimarán a muchos jugadores.
Aún a pesar de estas problemáticas el juego es divertido, el humor es ridículo y simple, si lo juegas “a ratos” no con la meta de acabarlo sino de ver qué tan lejos puedes llegar, es mucho menos estresante. Los amantes de los juegos de la vieja escuela que recordamos las épocas en las que no teníamos passwords y no podíamos guardar nuestra partida, veremos esto como un reto definitivo a nuestra determinación y paciencia, y créeme…. las vas a necesitar.