Namco Bandai vuelve a juntar las bolas del dragón para revivir de nuevo a nuestro Saiyajin favorito y traerlo al Xbox 360 y PS3 en su más reciente juego de peleas.
Todos conocemos la historia de Dragon Ball, desde sus inicios como un pequeño extraterrestre con cola de chango que llegó a la tierra sólo para ser recogido por un maestro de las artes marciales, hasta que el nombre de la franquicia obtuvo las letras GT. Y sí, exactamente esa es la misma historia que nos narrarán otra vez en esta entrega de la franquicia Dragon Ball, al fin y al cabo que ¿Si algo no está descompuesto, para qué arreglarlo? Y la historia de Goku aún funciona y muy bien.
Hablemos ahora de lo que nos corresponde e interesa como buenos gamers: la jugabilidad de Dragon Ball Z: Ultimate Tenkaichi. Podemos decir que es cómoda y entretenida, con una curva de aprendizaje mediana, pero eso sí, comparándola con los títulos anteriores, es mala. Lo sentimos fans del Kame Hame Ha, pero el trabajo de Bandai en esta entrega no es lo que todos desearíamos para sentirnos súper poderosos al ponernos en la piel de estos entrañables personajes. Pero ¿Qué falló? En primer lugar los movimientos son genéricos, literal se hizo un copy-paste de la programación de cada personaje y no sientes diferencia alguna al elegir a Piccolo, Cell o Majin Boo para librar tus batallas. Se eliminaron muchos movimientos de las entregas anteriores (¿Qué pasó con la fabulosa tele-transportación?) y el sistema de defensa se siente como el maestro Roshi, inútil y muy viejo.
En cuanto al modo de un solo jugador, la novedad es que puedes crear tu propio personaje y jugar una línea histórica alternativa dentro del mundo de Dragon Ball, con pequeños cambios en la trama original. El nivel de personalización es mínimo y lo más seguro es que tu creación termine pareciéndose mucho a Goku. Por otra parte, si decides jugar el modo historia principal, no crearás ningún personaje y sólo se tratará de avanzar a través de la narración ya conocida comenzando desde que el bebé Kakaroto llega a nuestro planeta en su pequeña nave. Este modo es repetitivo y no aporta nada a la serie. Leer la historia, avanzar en el mapa y pelear, eso es todo. Viste bien: leer la historia, increíble que a estas alturas los desarrolladores aún piensen que a los jugadores nos encanta ver letras desfilando en nuestras pantallas. Los momentos en el mapa (que son muchos) son demasiado aburridos y se sienten en verdad ociosos. Siendo sinceros esos momentos del mapa están de más. Lo atractivo son, naturalmente, las batallas, pero después de 10 pierdes el interés.
Ha llegado el momento de hablar del aspecto gráfico, y en buen momento porque ya nos habíamos cansado de mencionar los errores del juego. Así es, afortunadamente los gráficos son la parte fuerte de este título, luce increíble e incluye secuencias de la animación original pero remasterizadas en HD (manita arriba por esto). Las peleas tienen todo el estilo gráfico de la caricatura, así que te clavarás más en ellas por este detalle. De acuerdo, aquí ya se acabo lo bueno (¿Tan rápido?) desafortunadamente.
Las animaciones de los personajes son otro fallo. Una vez más vemos la programación reciclada para todos los personajes, responden a acciones concretas de la misma manera, todos. Ejemplo: Ser golpeado desde el aire, salir disparado atravesando el escenario, voltearse en el aire, caer de pie y esperar el golpe de nuevo poniendo cara de dolor. Y esta animación es la misma para Krillin, Gohan, Vegeta, Cell, etc. ¿Aburrido, no?
Como mencionamos en un principio, el juego sí entretiene, sobre todo en las retas en línea o locales pero... localmente se mantiene la modalidad de dividir la pantalla cuando los personajes se alejan demasiado, aquí la cámara adquiere posiciones forzadas e incomodas que no te dejan ver bien la acción (sobre todo si un personaje esta en el aire y el otro en tierra) y no podrás luchar a gusto. Refiriéndonos al juego en línea sólo cabe mencionar que no tardas en hallar partidas y que tienes que entrenar mucho porque existen guerreros muy diestros alrededor de globo terráqueo. Para ambos modos, puedes jugar con un solo personaje o existe la modalidad de escoger hasta cinco personajes para repartir tus puntos de energía entre todos y armar un equipo de ensueño para rifártela en las épicas batallas que sólo Son Goku y sus amigos pueden ofrecernos. Pero como decíamos, no hay mucha diferencia porque todos pelean igual. En fin, jugando con amigos no sobrarán los gritos y las expresiones de dolor al no poder más por estar presionando como loco todos los botones de tu control, pero si no hay muchos amigos con quienes armar las retas te aburrirás pronto.
El sonido es bueno, a secas, cumple con su cometido. La dificultad del juego no es tan alta debido a que la IA es pobre, aún en la dificultad más alta, se trata sólo de aprenderse las rutinas de combate. Como decíamos, el multijugador es lo más rescatable, pero con una buena dotación de amigos para agregarle tensión y emoción a las retas. De ahí en fuera Dragon Ball: Ultimate Tenkaichi no vale la pena. Sólo para fans de toda la vida. Lástima, porque en verdad la franquicia de Dragon Ball podría ser aprovechada con mucho más.
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