Un juego que demuestra que no tomarse en serio puede ser muy divertido.
Un género de videojuegos que ha ganado mucha popularidad durante este año es el de los “Tower Defense”, en el que la fórmula tradicional consiste en construir torres y posicionarlas de manera que puedan detener a las oleadas de enemigos que avanzan antes de llegar a un cierto punto. Últimamente varios equipos y desarrolladores han decidido agregar distintos giros a estos juegos para hacerlos distintos, y Robot Entertainment nos trae su versión de dicho género.
Siendo un titulo disponible en descarga para Xbox 360 y PC, Orcs Must Die! relata cómo en una tierra hace muchas eras, existían unos portales llamados “grietas” que eran fuentes de magia y poder inimaginables. Dichas grietas conectan a una tierra llena de destrucción y desolación en la cual habitan orcos, ogros, y demás creaturas, las cuales hacen repetidos intentos por entrar a nuestro mundo.
Para detenerles, existe una orden de magos guerreros que se encargan de proteger las fortalezas en las cuales se encuentran los portales a nuestro mundo, las cuales están llenas de trampas diseñadas con un solo propósito en mente: evitar que los monstruos logren invadirnos. Recientemente han caído varios magos guerreros y controlamos al último aprendiz de la orden que deberá detener la amenaza de los orcos a cualquier costo.
El juego se juega en tercera persona y consiste en defender la entrada a cada portal en distintas fortalezas de las olas de enemigos, para lo cual contamos con distintas armas y hechizos diseñados para aplastar, cortar, rebanar, incendiar, electrocutar, congelar, aplanar… en fin, para deshacernos de los orcos y sus aliados. Al iniciar cada nivel, y a determinados intervalos, contamos con cierto tiempo para colocar trampas o soldados. Esto cuesta dinero, por lo que es necesario saber la estructura de cada fortaleza para saber utilizarlo de la manera más efectiva posible; un ejemplo seria que si hay un corredor junto a un pozo lleno de acido, es una buena idea invertir en trampas que empujen a los enemigos, o si contamos con balcones o niveles elevados en los que los orcos no pueden llegar, usar varios arqueros es un movimiento inteligente. Conforme vayamos eliminando a las oleadas iremos obteniendo más dinero, que a su vez, podemos usar para comprar más trampas y eliminar más enemigos… en fin, un concepto simple pero divertido.
El juego usa un sentido del humor muy bueno y te puede sacar algunas sonrisas, (la razón por la que sólo queda un mago guerrero, es porque su mentor se resbaló en un charco de sangre de orco y se descalabró en las escaleras) y hacen ameno el oír los insultos y los chistes mientras estas arrojando flechas y hechizos a diestra y siniestra.
Las armas son muy creativas y mucha diversión se deriva de crear la manera más creativa y entretenida de eliminar a los enemigos, ya que con cada nivel completado, se abre una nueva trampa o hechizo a usar, además de que después de determinado punto en el juego obtenemos acceso a un par de hechiceras que pueden otorgar ventajas dependiendo del tipo de estilo que usamos; la ingeniera puede hacer que las trampas generen más dinero al eliminar enemigos o hacerlas más poderosas, mientras que la hechicera hace las armas y hechizos más fuertes por lo que podemos pelear de manera más efectiva cuerpo a cuerpo.
Un punto importante en contra es el manejo de la curva de dificultad; no es nada raro irse acostumbrando al ritmo de los niveles y a las estrategias necesarias, y de pronto aparece un tipo de enemigo distinto o una fortaleza con una forma distinta (como tener dos puntos de entrada para los enemigos, o tener que defender dos portales a la vez) que pueden romper con el ritmo y forzan a volver a jugar niveles pasados para obtener mejores calificaciones, las cuales son mostradas en cráneos que son usados para mejorar armas. Este otro aspecto también es algo problemático ya que solo puedes obtener cinco cráneos por nivel y al mejorar un arma o trampa no puedes deshacer ese movimiento, por lo que puedes gastar varios cráneos al principio del juego en las trampas más básicas y después de cuatro o cinco niveles, no volver a usarlas y ya no tener manera de mejorar las armas y trampas que se adecúan a tu estilo de juego.
La banda sonora es muy buena, con un estilo rock y en un par de canciones de pelea, algo similar a cantos de batalla, aunque el soundtrack está hecho a sabiendas que vamos a oír canciones repetidas, así que en ocasiones, cansa un poco, pero sin llegar a hartar.
Este es un juego que se aprecia por la manera tan divertida de tomarse a si mismo, el estilo gráfico mismo, recuerda a comics infantiles, y las bromas e insultos del personaje principal hacen amena la experiencia. Tiene momentos que pueden llegar a frustrar pero en sí, es muy divertido y tiene una buena duración, esto agregado a que al ser un título independiente tiene un precio muy accesible, es una opción muy buena a considerar. Si te gustan los juegos de acción y tienes curiosidad por intentar un género distinto, Orcs Must Die! es un título que muestra que no es necesario tomarse en serio para ser divertido.