A la larga (que no necesariamente exitosa) lista de títulos disponibles en el género de plataformas, se une ahora la producción de Frozenbyte, Trine 2, secuela directa del título del mismo nombre.
Sin duda, se hace, cuando menos delicado, el analizar un juego de éstos, dejando de lado los “prejuicios” o estereotipos a los que nos hemos acostumbrado recientemente. Siendo constantemente bombardeados por toda clase de juegos, desde el más celebre y publicitado hasta los que pasan desapercibidos por la mayoría del público, resulta complicado encontrar un espacio lo suficientemente profundo para dar lugar a esta clase de proyectos. Y es quizás ahí donde los desarrolladores tengan su mayor reto con el título que en esta ocasión analizamos. Qué ofrecer para ganarse esa atención que permita ubicar su producto en la escena y no terminar rápidamente en los aparadores a precio de saldo.
Vamos a ver entonces si Frozenbyte ha sabido sacar renta de la segunda entrega de Trine.
Igual que su antecesor, Trine 2 mantiene el estilo de cuento de hadas “clásico”, pero con su propio toque. Y así mismo, como en la primera entrega, nuestros héroes serán la misma terna de personajes, cada uno con sus aptitudes y debilidades.
Esta vez, el Trine (para los no familiarizados, una especie de tridente a manera de reliquia simbólica) hace el llamado a cada uno de los miembros de la trama, que hasta entonces parecían llevar vidas completamente apartadas, con el fin de lograr el reencuentro de ellos, y así poder cumplir con su misión.
Uno de los retos de este puzzle es la capacidad de observación y decisión del jugador para encarar las situaciones que se irán presentando. Es por ello que cada personaje cuenta con sus destrezas específicas que de alguna forma complementan a las del resto. Como primer actor en escena tenemos al mago Amadeus, cuyas habilidades son básicamente la capacidad de mover objetos con su mente, así como crear otros a partir de su magia. Después tenemos a Pontius, el guerrero fortachón y fiero que basa su éxito en el uso de su fuerza, espada y escudo. Y al final tenemos a Zoya, la astuta y ágil arquera, en apariencia débil pero que se muestra bastante versátil durante el desarrollo del juego. Así mismo, cada uno de estos personajes tiene sus propias mejoras (aunque quizás algo limitadas) que más que nada aumentan el poder de sus habilidades y permiten en cierta manera facilitar el camino
Como podemos ver, la idea central de la trama es sencilla, pero eso no es para nada un demérito, sino que al contrario, al contar con un planteamiento bien fundamentado y donde los elementos de la historia “cuadran” muy bien, en realidad estamos ante un juego con un muy buen soporte en el aspecto del guión.
Dado que se trata de un juego de puzzle y contando con tres personajes bien definidos en sus aptitudes, es fácil concluir que deberemos elegir cuál de ellos utilizar para cada caso según la situación. Sin embargo, esto no es estrictamente así. Una de las mejoras de esta nueva entrega consiste en que no hay un solo camino para seguir, encontrándonos con que podemos resolver cada uno de los obstáculos en más de una forma y por ende, recae en el jugador el determinar cómo actuar. Aunque esto no significa para nada que la cooperación entre los distintos personajes no es necesaria. Es un recurso fundamental la asistencia entre ellos, pero deja un margen de acción y decisión importante al usuario.
Otra parte interesante del juego es su dificultad. Si bien contamos con tres opciones, fácil, medio y por último el nivel difícil, ninguna supone un quebradero de cabeza o una paciencia interminable, sin afirmar por esto que es demasiado sencillo. Más bien, diríamos que tiene un balance de complejidad bastante aceptable. Lo que es sin dudas muy sencillo es el manejo de los personajes, rápidamente se puede llegar a dominar el uso de cada uno y sus habilidades, cosa que agrada mucho a aquellos que nos gusta adentrarnos enseguida en el gameplay.
Algo que es ya casi obligatorio en este momento particular de los videojuegos, es la inclusión de algún modo multijugador online, en este caso cooperativo. Igualmente bien logrado como el modo sencillo, las misiones cooperativas se convierten en una buena opción para pasa un rato con los amigos. Y aunque el uso de tres jugadores disminuye considerablemente tanto la dificultad, como el tiempo de juego, no es algo como para penalizar demasiado a los desarrolladores, pero que ciertamente deja un lugar de mejora para futuros desarrollos.
Éste es quizá el aspecto mejor logrado del juego.
En la sección de historia comentamos que la ambientación de la trama era muy al estilo de cuento de hadas, como su antecesor. Y es precisamente ahí donde el trabajo de adorno visual resalta notablemente. Elementos como los fondos del paisaje, decorado de los escenarios, iluminación y hasta la vida alrededor (plantas, pájaros, etc.) se conjuntan muy bien para dar esa sensación de estar en algún símil de película animada de antaño, pero por supuesto con una calidad gráfica propia de nuestros días.
Igualmente, el apartado sonoro juega un papel importante, y sobre todo bien realizado. Los componentes de la ambientación son también muy adecuados y de la misma forma en que la parte visual nos presenta un mundo de fantasía excepcional, el sonido contribuye perfectamente a complementarlo.
Si bien aún quedan otros detalles que pudieran ser pulidos o mejorados, dejando de lado la duración del juego, tanto en cooperativo como en un solo jugador, es difícil encontrar defectos que pesen lo suficiente como para decir que Trine 2 no vale la pena.
Por el contrario, son bastantes más y acentuados los aciertos que encontramos en el título, que requeriría de un largo ejercicio de memoria el encontrar un trabajo reciente en este género que pueda presumir de lo mismo.
Así pues, tenemos entre manos un juego que no decepcionará a quien se decida a adquirirlo, y a su vez nos demuestra que la calidad no está perdida con el género de plataformas, convirtiéndolo en una opción más que recomendable.